Diosa de las abejas
También conocida como Austeja.
Austéja es la diosa lituana de las abejas, una deidad asociada con la producción de miel, la organización de las colmenas, y la fertilidad que permite la multiplicación de estos insectos. Su importancia en la mitología lituana se entiende fácilmente cuando se considera cuán valiosa era la miel en la antigüedad: era fuente de dulzor, ingrediente para bebidas fermentadas, medicina, y conservante de alimentos. Las abejas y su diosa merecían veneración seria.
Austéja es probablemente consorte de Bubilas, otro dios de las abejas en la mitología lituana, lo que sugiere una división de funciones o una pareja divina que gobernaba conjuntamente sobre estos insectos. Se dice frecuentemente que ambas deidades pueden verse « zumbando juntas », una descripción poética que sugiere su presencia activa en el aire donde las abejas vuelan, así como su proximidad mutua en el panteón divino.
La veneración de Austéja requería respeto ceremonial. No se debía aproximar a las abejas o a sus colmenas sin demostrar la debida reverencia. El tono de la voz, el comportamiento, incluso los pensamientos de quien se aproximaba debían ser apropiados, pues se creía que Austéja era sensible a la actitud de los humanos hacia sus criaturas. Los apicultores lituanos desarrollaban rituales específicos para comunicarse con la diosa, asegurando que sus colmenas serían productivas y que las abejas permanecerían bajo su protección.
Austéja también puede estar vinculada a la fertilidad humana en algunos relatos, pues el dominio sobre insectos prolíficos como las abejas lo hacía una candidata natural para bendiciones de reproducción y abundancia. Una casa bendecida por Austéja sería una casa de abundancia y prosperidad.