Dama de los Peces
También conocida como Hina-Ika.
Hine-Ika es la diosa maorí de los peces, y su característica más extraordinaria no tiene nada que ver con escamas o aletas, sino con su cabello. Este no es cabello ordinario, sino un material mágico con propiedades que desafían las leyes naturales. Tanto pescadores como semidioses han descubierto sus utilidades prácticamente ilimitadas. Su hermano Maui, el embaucador divino, lo usaba para confeccionar redes que atraían incluso el sol mismo hacia donde deseaba. Su esposo Irawaru, habitante de las profundidades acuáticas, lo empleaba para tejer redes de pesca que garantizaban abundancia.
Lo más notable es que el cabello de Hine-Ika, siendo tan fino y plateado, también sirve para crear los rayos de la luna. Esta multifuncionalidad sugiere que Hine-Ika no es solo una deidad de peces comestibles, sino una proveedora de recursos esenciales en la cosmovisión maorí: alimento, luz nocturna y las herramientas para obtener ambos. Su generosidad es prácticamente incondicional.
La relación de Hine-Ika con Irawaru, un ser del mar, simboliza la conexión entre el dominio marino y lo divino femenino. No es una subordinada del dios del mar, sino una reina de los océanos con autoridad propia. Los peces están bajo su protección específica; los pescadores que desean abundancia deben honrar tanto a Tangaroa como a esta diosa menor pero crucial.
Hine-Ika ejemplifica cómo en la mitología maorí incluso las deidades aparentemente menores poseen importancia cosmológica. Sin su cabello mágico, el mundo funcionaría de manera fundamentalmente distinta.