Saltar al contenido
Dioses y Diosas

Acan

Dios del alcohol maya

Dios de las Bebidas Intoxicantes

También conocido como Akan.

Acan es el dios maya del alcohol y las bebidas embriagantes, protector de todo lo relacionado con la fermentación y los licores sagrados. Su nombre significa « gemido » o « bramido », una referencia al bullicio ruidoso que lo caracteriza cuando ejerce su dominio sobre la embriaguez.

Entre los mayas era especialmente venerado como guardián del balch, una bebida fermentada hecha de miel de abeja y corteza de árbol que resultaba sumamente popular en las ceremonias rituales y en las celebraciones comunitarias. Esta bebida tenía un papel importante en la vida social y religiosa, no era un simple entretenimiento sino una sustancia con significado ceremonial. Acan velaba por su preparación y por quienes la bebían, aunque sus efectos no siempre eran armoniosos: la embriaguez que provocaba podía ser ruidosa, desordenada y caótica.

El carácter de Acan reflejaba perfectamente las contradicciones de la embriaguez: era un dios jovial y bromista, adorable cuando los efectos del licor lo animaban a hacer el ridículo, pero también responsable del caos que seguía. Se dice que gime profusamente, especialmente a la mañana siguiente, cuando los efectos de su bebida se hacen más evidentes. Era compañero de copas y amigo cercano de otras deidades, en particular de Cacoch.

Aunque no era de los dioses mayores o tremendamente temidos, Acan ocupaba un nicho específico en la religión maya como protector de una práctica social fundamental: la celebración mediante la bebida compartida. Su presencia en el panteón revela cómo los mayas incorporaban aspectos de la vida cotidiana, incluso los más mundanos y humanos, en su cosmología divina.

Otra ficha al azar