Orisha muy popular y deidad del mar
Olokun es un dios del mar en la tradición yoruba, un orisha de considerable importancia y aún más considerable ambigüedad. Su naturaleza es polimorfa: en algunas tradiciones es presentado como hermano del dios supremo Olorun, en otras no existe tal relación familiar. En ciertos registros es un ser masculino con múltiples esposas, entre ellas la hermosa Elusu. En otras fuentes, es considerado femenino. Esta inconsistencia no es falta de conocimiento sino probablemente reflejo de cómo el culto de Olokun varió entre diferentes comunidades yoruba y cómo se transformó durante la diáspora africana.
Una leyenda sugiere que Olokun fue anteriormente participante en conflictos de poder entre los orishas, intentando competir por influencia cósmica pero siendo superado. Después de estas derrotas, se conformó con una existencia retirada en el fondo del mar, rodeado de doncellas de peces sagrados. Elusu, quien habita esos espacios acuáticos, lo cautivó y se convirtieron en compañeros. Su retiro al océano profundo lo ha mantenido tanto aislado como potente: los abismos marinos son lugares del poder, y Olokun reina en esos espacios oscuros.
Como todos los dioses del mar, Olokun es temperamental e impredecible. Existe un mito en el cual, ofendido por algo que los humanos hicieron o dijeron, intentó inundar el mundo entero para eliminarlos. Esta no es amenaza sin precedent en mitologías del mar: el diluvio es respuesta clásica de deidades acuáticas a ofensas graves. Solo la intervención de Obatala, quien encadenó a Olokun y le restringió, evitó la destrucción total de la humanidad.
A pesar de la complejidad y la potencial peligrosidad, Olokun permanece como orisha ampliamente venerado, especialmente entre descendientes de yoruba en el Caribe y las Américas.