Top Sky Dios de la paz, la justicia y el camino yoruba
También conocido como Olodumare, Olofi, Olòrún, Olurun.
Olorun es el dios supremo de la tradición yoruba, el equivalente directo a Jehová en el judaísmo o Alá en el islam. Es la cúspide de todo el panteón yoruba, el poder absoluto del universo, el creador que existe antes que todas las cosas. Su nombre es venerado en múltiples formas: Olorun cuando se refiere al Señor de los Cielos, Olodumare como el Creador Supremo, y Olofi como el Mensajero. Aunque estas son tres aspectos distintos, todos representan manifestaciones del mismo poder supremo, una trinidad que predates la cristianización yoruba.
A diferencia de muchos dioses supremos en otras tradiciones, Olorun es notablemente delegador. Tiene grandes planes para el universo y para la Tierra en particular, pero prudentemente decide no ensuciarse las manos en la ejecución. En cambio, convoca a su hijo mayor Obatala, el más grande de los orishas, le proporciona los materiales y herramientas necesarias—tierra sagrada, una cadena celestial, una gallina de poder—y le ordena que proceda con la creación del mundo. Esta delegación, aunque estratégica, resultó en complicaciones: Obatala se distrajó, fracasó en su tarea, y fue su hermano menor quien finalmente completó la obra.
Olorun representa el arquetipo del rey sabio que entiende que el verdadero poder no está en hacer todo personalmente, sino en tener la capacidad de delegar a otros confiables. Aunque en ocasiones esa confianza es traicionada o burlada, su paciencia y su sabiduría persisten. Cuando los mismos orishas intentaron una vez tomar su poder, retándolo a abdicar durante dieciséis años, Olorun astutamente les ofreció solo dieciséis días de prueba. Cuando el caos resultó en ocho días, los orishas pidieron perdón. Olorun, siendo verdaderamente grande, les perdonó.
Olorun permanece distante pero omnipresente, el principio supremo sobre el cual descansa toda la estructura divina yoruba.