Espíritu del Inframundo a tiempo parcial
También conocido como Yéban.
Yeban es una divinidad del inframundo en la mitología dogón de Malí. Su rol es gobernador de los reinos subterráneos, el guardián de los espacios bajo tierra donde moran los espíritus de los difuntos. Aunque el inframundo es un concepto que aparece en muchas religiones, en la cosmología dogón tiene características particulares que reflejan la visión única de este pueblo sobre la muerte y el más allá.
Yeban no administra solo el reino de los muertos. Comparte sus responsabilidades con su hermano Andumbulu, creando un sistema de gobierno dual sobre los reinos subterráneos. Esta división de poder sugiere que el inframundo dogón no es un lugar simple sino un espacio complejo que requiere más de un dios para su ordenamiento. Yeban y Andumbulu trabajan en coordinación, cada uno responsable de aspectos particulares de la existencia de ultratumba.
Su genealogía es digna de mención. Yeban es hijo de Ogo, el zorro pálido embaucador, y de la Tierra misma. Esta parentela es significativa: hereda de su padre Ogo un carácter capaz de engaño y astucia, mientras que su madre, la Tierra, le otorga autoridad sobre todo lo que está bajo tierra. Es en esta mezcla de naturaleza pícara y dominio telúrico donde Yeban encuentra su lugar en el cosmos.
Como guardián del inframundo, Yeban asegura que los muertos reposen adecuadamente y que sus espíritus sean tratados según los protocolos del más allá. Su trabajo es menos dramático que el de dioses de punición o recompensa, más bien administrativo y custodial. Sin embargo, su importancia es crítica: sin Yeban y Andumbulu manteniendo orden en el reino subterráneo, el equilibrio entre los vivos y los muertos se desmoronaría.