Diosa del alcohol
También conocida como Mayahual, Mayouel.
Mayahuel era la diosa azteca del agave y del alcohol que de él se derivaba, particularmente del pulque. Su historia es singular porque, contrario a la mayoría de innovaciones divinas, la suya comenzó con observación de un animal: vio a un ratón borracho comiéndose las semillas fermentadas de agave y se inspiró en ello para destilar la bebida de la planta de maguey.
Como protectora de la planta de agave, Mayahuel era crucial en la subsistencia azteca. El agave proporcionaba comida, fibra para ropa y herramientas, y potencialmente la bebida más importante en la vida ritual y social. Su bendición era necesaria para que las plantas crecieran sanas, produciendo suficiente para las cosechas y la fermentación ritual.
Su esposo era Patecatl, un dios sanador, lo que sugiere que los aztecas entendían la conexión entre el alcohol y la medicina. El pulque era usado en contextos medicinales además de rituales y sociales. Juntos, Mayahuel y Patecatl supervisaban el dominio de las sustancias que alteraban la mente pero que también sanaban, que permitían tanto la celebración como la curación.
Mayahuel representa cómo los aztecas comprendían que algunos regalos divinos eran ambivalentes. El agave podía fermentarse en pulque, que permitía comunicación con lo divino pero también podía llevar a la ruina por intoxicación excesiva. Su culto requería gratitud pero también templanza, reconocimiento de que los dones de los dioses son poderosos precisamente porque pueden destruir si se abusan de ellos. Pero en su forma correcta, bendecida por Mayahuel, el pulque conectaba a la humanidad con lo sagrado.