Héroe Dios de la Ecología y la Naturaleza
También conocido como Glooscap, Gluscabe, Gluscabi, Gluskab, Gluskabe, Gluskap.
Glooskap es un dios de la naturaleza en la mitología Abenaki, también conocido por diversos nombres regionales. Se formó a partir del polvo que cayó de la mano de Tabaldak, el creador principal, en compañía de su hermano Malsumis. Mientras que Malsumis encarna el aspecto maligno de la dualidad cósmica, Glooskap es fundamentalmente bueno, astuto, ingenioso y dotado de trucos y poderes ocultos que desata cuando es necesario.
Las leyendas sobre Glooskap son numerosas y diversas. Una de sus hazañas más memorables fue salvar al mundo de un monstruo rana de proporciones imposibles que amenazaba con tragar todo el océano. Glooskap enfrentó a la criatura y logró derrotarla, restaurando el equilibrio del agua y permitiendo que la vida oceánica continuara. En otra ocasión, cuando el clima se volvió caótico e impredecible, Glooskap corrió el riesgo de atar las propias alas del Pájaro del Tiempo, regulando así las estaciones y asegurando que el mundo tuviera ritmo.
Glooskap también demostró compasión por los animales cazados. Cuando vio que la humanidad estaba extinguiendo las especies a través de la caza indiscriminada, metió a todos los animales en una bolsa sagrada, protegiéndolos. Más tarde, considerando que los cazadores también necesitaban alimentarse para sobrevivir, libró algunos animales de la bolsa, estableciendo un equilibrio entre la necesidad humana y la conservación animal.
Su logro más notable fue negociar el primer tratado medioambiental, un acuerdo que aseguraba que hombres y naturaleza pudieran coexistir en armonía. Pero Glooskap se volvió profundamente furioso cuando la llegada del hombre europeo rompió todos estos acuerdos sagrados. Ahora está enojado, vigilante, esperando que la justicia cósmica intervenga para restaurar lo que fue perdido.