Dios pegajoso de alquitrán, pegamento y brea
Sanopi es la deidad wyandot conocida como el Dios de la Caca Negra, una denominación poco halagadora que no obstante captura precisamente la esencia de su ser. Sanopi es una mancha negra amorfa, pegajosa y viscosa, una sustancia más que una forma, un concepto materializado.
La historia más conocida de Sanopi involucra al Coyote, ese embaucador divino perpetuamente frustrado. En algún momento del tiempo mítico, Sanopi se burló de Coyote, un acto de arrogancia que desató la furia del dios peludo. El Coyote enfurecido intentó morder a Sanopi, pero sus patas se hundieron inmediatamente en la masa negra pegajosa. No podía escapar. Sus extremidades quedaron atrapadas en la sustancia adherente.
Sanopi deliberadamente se rehusó a soltar al Coyote atrapado. Pasaron años. El Coyote, incapaz de escapar de la masa negra, lentamente se consumió, muriendo gradualmente de hambre mientras permanecía aprisionado en el cuerpo de Sanopi. Solo después de que el Coyote murió completamente de inanición, Sanopi finalmente permitió que el cadáver se liberara.
Aunque eventualmente se pidió disculpas, la lección fue brutal: Sanopi es vengativo, implacable y capaz de prolongar el sufrimiento con paciencia divina. Esta es una de las pocas historias donde el Coyote no es el burlador sino la víctima, un recordatorio de que incluso los embaucadores pueden encontrarse atrapados.