Dios del sol abrasador
También conocido como Heru-Behudti.
Heru-Behutet era una manifestación local de Horus, el dios halcón del cielo, concretamente su avatar como sol abrasador del mediodía. Su nombre alude a Behdet, una ciudad del delta donde su culto era especialmente importante. A diferencia de otros aspectos de Horus más reflexivos o guerreros, Heru-Behutet encarnaba el ardor solar en su expresión más intensa y peligrosa.
Se lo representaba con el disco solar alado —símbolo de poder y vuelo divino— que le permitía cruzar el cielo a velocidad de halcón. Los mitos lo describían derrotando al caos encarnado en Set y sus ejércitos de enemigos. Portando este disco alado como arma de poder incalculable, Heru-Behutet se convertía en guardián del orden cósmico, persiguiendo y destruyendo a toda fuerza que amenazara el equilibrio del universo. Su victoria sobre Set fue recompensada con gloria máxima y su nombre fue grabado en las murallas de templos, garantizando su fama eterna.
Los egipcios entendían a Heru-Behutet como el sol en su aspecto más viril y destructivo. Era la deidad que castigaba con insolación, que quemaba los campos si la ira se despertaba, que consumía a los enemigos con su calor abrasador. No era una deidad adorada por amor, sino por respeto y miedo. Su templo en Edfu albergaba sus misterios y los sacerdotes solares celebraban sus triunfos en festivales anuales que conmemoraban su batalla colosal contra las fuerzas del caos.