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Dioses y Diosas

Qeb

Dios egipcio de la Tierra

El Dios de la Tierra

Qeb es simplemente una variante de Geb, el dios de la tierra, producto de las múltiples transliteraciones del antiguo egipcio que enriquecen y confunden simultáneamente la mitología. La diferencia entre Qeb y Geb es puramente ortográfica, un artefacto de cómo los griegos y romanos posteriores tentaron de transcribir los jeroglíficos a sus propios alfabetos. Es el mismo dios, la misma entidad cósmica, vista a través de lentes lingüísticas diferentes.

Geb-Qeb es el dios de la tierra, el suelo fértil de Egipto personificado como varón. Su cuerpo es literalmente la tierra, sus articulaciones las montañas, sus entrañas el metal y la piedra. Yace bajo Nut, la diosa del cielo, separado de ella por Shu el dios del aire, en una configuración eterna que representa la estructura del cosmos. Ama apasionadamente a su hermana esposa Nut, ansía constantemente estar con ella, pero la estructura del universo lo mantiene apartado.

Su relación con Nut es una de las más poéticas de la mitología egipcia: aunque nunca pueden unirse de manera sostenida, sus ocasionales encuentros produjeron los dioses más importantes del panteón: Isis, Osiris, Set y Nephthys. De este modo, Geb-Qeb es abuelo de prácticamente toda la mitología posterior, el patriarca silencioso bajo cuya superficie se juegan todos los dramas divinos.

Los antiguos egipcios invocaban a Geb cuando necesitaban estabilidad, cuando buscaban evitar terremotos, o cuando querían asegurar que sus cimientos permanecieran firmes. Era un dios menos dramático que otros, menos involucrado en guerras y amores, pero fundamentalmente importante: sin tierra bajo nuestros pies, nada existe.

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