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Dioses y Diosas

Seb

Dios egipcio de la Tierra

El Dios de la Tierra

Seb es una de las divinidades primordiales de la cosmogonía egipcia, personificación de la tierra firme en su manifestación más antigua y fundamental. Su nombre, cercano a los títulos más tempranos de Geb, representa un estadio anterior en la evolución mitológica, conservando los aspectos más primitivos de la deidad telúrica. Aunque gradualmente fue eclipsado por su homólogo más joven, nunca perdió del todo su importancia en los textos religiosos más antiguos.

En la jerarquía divina, Seb ocupa un lugar reverencial como padre de las realidades terrestres, generador de vida en sus formas más elementales. Su presencia en los rituales funerarios y en las inscripciones de las pirámides testimonia una devoción que perduró durante milenios, a pesar de que su culto nunca alcanzó la magnificencia de otros dioses mayores. Representa la solidez, la permanencia y la anchura del mundo físico que pisaban los antiguos egipcios.

En las representaciones artísticas, aparece como un dios con forma humana adornado con símbolos de la tierra: plantas emergentes de su cuerpo, ocas y otras criaturas terrestres. Su veneración se remonta a los albores de la escritura jeroglífica, cuando los conceptos de divinidad y naturaleza se expresaban de formas más concretas e inmediatas. Aunque su nombre y culto fueron subsumidos gradualmente en los de Geb, Seb permanece en la memoria mitológica como testigo de épocas aún más antiguas del pensamiento religioso del valle del Nilo.

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