Dios galo
También conocido como Araius, Artaios.
Artaius es otro de esos dioses galos que la historia ha tratado con indiferencia documental. Su nombre nos ha llegado inscrito en la piedra, testimonio de que fue venerado en algún momento y lugar del territorio galo, pero poco más podemos decir con certeza. De todos sus atributos, funciones y mitología, apenas si nos quedan pistas que seguir. Los galos tuvieron cientos de deidades locales, y Artaius fue sin duda importante para quienes lo adoraban, aunque los siglos le hayan arrebatado esa relevancia.
El análisis de su nombre sugiere posibles conexiones con « arte » o « art » en lenguas celtas, términos que podrían referirse a la capacidad, la habilidad o la destreza. Si esta interpretación es correcta, quizás Artaius fue un dios patrono de artesanos, cazadores u hombres de guerra, alguien que otorgaba destreza y pericia a sus devotos. En las religiones celtas, muchos dioses se especializaban en proteger oficios y artes específicas, así que esta hipótesis no es descabellada.
Lo que es seguro es que Artaius, Araius y Artaios eran nombres bajo los cuales se conocía a esta deidad, variaciones de la misma divinidad en diferentes regiones o momentos. Su persistencia en el registro epigráfico es un recordatorio de cuán diverso y complejo era el mundo religioso galo, y cuánto se nos ha perdido de aquel universo de creencias que desapareció con la romanización y el paso del tiempo.