Diosa Oso Celta
También conocida como Andarta.
Artio fue una diosa gala protectora de la fertilidad y la abundancia, frecuentemente representada bajo la forma del oso. Su nombre se conoce también como Andarta en algunas regiones, lo que refleja cómo una misma deidad recibía denominaciones distintas según el territorio galo en el que fuera adorada. La imagen del oso es especialmente significativa en el contexto celta, pues era un símbolo de fuerza, maternidad y capacidad de procreación.
En la iconografía que se ha conservado, Artio aparece acompañada a menudo por osos, bien ella misma transformada en ese animal, bien rodeada de estas criaturas como símbolo de su poder sobre la naturaleza salvaje y la capacidad reproductiva. Esta asociación no es casual: los osos son animales profundamente vinculados a la fertilidad en muchas culturas antiguamente, tanto porque las osas tienen crías, como porque el oso mismo representa una fuerza primitiva y generadora. A través de Artio, los galos honraban esa fuerza generadora que aseguraba la perpetuación de sus rebaños y la abundancia de sus cosechas.
Algunos estudiosos han querido ver en Artio un reflejo o equivalencia con la diosa griega Artemisa, tal vez debido a que ambas tienen conexión con animales salvajes. Sin embargo, la naturaleza de Artio es fundamentalmente distinta: mientras que Artemisa era una deidad virgen y cazadora, Artio era una diosa de la procreación y la abundancia, mucho más cercana a las diosas de la tierra y la fertilidad que caracterizan las religiones celtas.