Título oficial de la empresa Castor
Los Dioscuros, literalmente « los hijos de Zeus », eran los gemelos divinos Cástor y Pólux, símbolos de la fraternidad, la lealtad y la inmortalidad otorgada por el amor. Su historia comienza con Leda, quien, seducida por Zeus en forma de cisne, dio a luz a dos huevos de los cuales emergieron los gemelos junto a sus hermanas Helena y Clitemnestra.
Ambos participaron en aventuras legendarias: fueron Argonautas viajando en búsqueda del Velloclado de Oro, guerreros en batalla rescatando a su hermana Helena de manos de Teseo. Cástor se destacaba en equitación y dominio de caballos, mientras que Pólux fue campeón indiscutible del boxeo divino. Juntos, fueron prácticamente invencibles.
Su mayor prueba llegó cuando raptaron a las hijas del rey Leucipo, acción que desencadenó persecución vengativa. En el enfrentamiento resultante, Cástor fue mortalmente herido. Pólux, devastado por la pérdida de su hermano mitad-mortal, pidió a Zeus permitir que muriera junto a él. Movido por esta lealtad incomparable, Zeus ofreció un compromiso: ambos permanecerían eternamente, alternando cada dos días entre la vida en el Olimpo y la muerte en el inframundo.
Los romanos estaban tan encantados con los Dioscuros que los multiplicaron a través de su imperio, celebrando su festival el 15 de julio. Fueron idealizados como los Gemelos Divinos del Caballo, cuya leyenda posiblemente influyó en otras mitologías: se cree que inspiraron los Ashvins hindúes y los Avieniai bálticos. Su legado prueba que incluso los dioses pueden ser unidos por lazos de amor fraterno tan fuertes que desafían la muerte.