Diosa de la higiene
También conocida como Hygieia.
Higeia era la diosa griega de la salud, la higiene y el bienestar físico, hija del dios sanador Asclepio y hermana de Panacea. Su nombre se convirtió en sinónimo de salud en griego, término del cual derivó la palabra moderna « higiene » de las lenguas occidentales. A diferencia de su padre, quien poseía poderes para curar enfermedades graves e incluso resucitar a los muertos, Higeia personificaba la prevención y el mantenimiento de la salud mediante prácticas equilibradas y la vida virtuosa.
Su culto enfatizaba que la salud podía preservarse mediante hábitos adecuados y precauciones sensatas, antes de que la enfermedad tomara posesión del cuerpo. Mientras Asclepio representaba la intervención divina en casos de enfermedad seria, Higeia representaba la disciplina personal y los hábitos saludables que podían evitar la necesidad de tal intervención. Era considerada especialmente importante en el mundo antiguo, donde las epidemias y enfermedades representaban peligros constantes para la población.
Higeia frecuentemente aparecía en las representaciones artísticas alimentando a una serpiente sagrada con un cuenco. Esta serpiente ha sido interpretada de múltiples formas en la tradición simbólica: podía representar la medicina misma consumiendo enfermedades, o el proceso de renovación cíclica en el que la salud debía ser constantemente mantenida. El mismo símbolo de la serpiente enrollada alrededor del bastón de Asclepio, conocido como caduceo médico, probablemente incorporaba este simbolismo de Higeia.
Su culto fue especialmente prominente en toda Grecia, con santuarios dedicados a ella donde enfermos y personas que buscaban mantener su salud acudían a buscar favor divino. Ofrecían sacrificios, rezaban por fortaleza física y mental. Los griegos comprendían que Higeia requería más que devoción: requería participación activa en la preservación de la propia salud mediante el ejercicio, la dieta moderada y la higiene personal.