Una Diosa del Servicio de Salud de una mujer
Salus es la diosa romana de la salud, el bienestar y la prosperidad. Su nombre significa literalmente « salud » en latín, definiendo directamente su función teológica. Aunque inicialmente Salus fue una deidad itálica local, con la expansión de Roma y la influencia de la cultura griega, fue identificada y sincretizada con Higeia, la diosa griega de la salud e hija de Asclepio, el dios de la medicina. Esta syncretización reforzó la importancia de Salus en el panteón romano, elevándola de una deidad local menor a una diosa de relevancia imperial.
La iconografía de Salus la representaba típicamente sosteniendo el caduceo (bastón serpentino) asociado con la medicina, o en acto de alimentar a una serpiente que le rodeaba el cuerpo, ambas imágenes derivadas de la tradición médica griega. La serpiente era un símbolo de medicina y renovación, su capacidad de cambiar de piel simbolizando la curación y la restauración de la salud. Salus a menudo llevaba una corona o se mostraba en posiciones de autoridad, indicando que la salud era un bien supremo que todos los individuos y el estado mismo debían buscar y mantener.
El culto a Salus era tanto individual como estatal. Mientras que los particulares rendían culto a Salus buscando protección contra la enfermedad y restauración de la salud, el estado romano veneraba a Salus como protectora de la salud pública y de la prosperidad del imperio. Existía un templo dedicado a Salus en el Quirinal, donde se realizaban sacrificios y rituales destinados a asegurar la salud continua de la población romana. La presencia de Salus como una diosa prominente en Roma refleja la comprensión romana de que la salud no era simplemente un asunto personal sino un bien público fundamental para la fortaleza del estado.