Diosa de la buena suerte, la prosperidad y el éxito
También conocida como Annona, Abeona.
Abundancia era la personificación de la riqueza, la prosperidad y la buena suerte en el panteón romano. Su imagen era la de una diosa portadora de la cornucopia, ese cuerno de la abundancia que desbordaba de grano, monedas y toda clase de bienes. A diferencia de otras deidades que representaban aspectos de la guerra o la sabiduria, Abundancia encarnaba la generosidad de la tierra y el éxito en los asuntos económicos. Los comerciantes, agricultores y cualquier romano que dependiera de la prosperidad para prosperar en la vida le dirigía oraciones y ofrendas.
Los romanos, siendo un pueblo pragmático, sabían perfectamente que el favor de Abundancia era preciso para que los negocios fructificaran. Por eso su imagen apareció con frecuencia en las monedas del imperio, especialmente cuando se quería proyectar una imagen de prosperidad estatal. En estas acuñaciones se la conocía como Annona, su forma más administrativa, cuando se personificaba específicamente en el suministro de grano a la ciudad de Roma —el alimento que mantenía viva la capital y, en cierto modo, el imperio mismo.
La relación entre una diosa de la prosperidad y las monedas que circulaban por el imperio no era casual. Los romanos entendían que la riqueza pública y la confianza en la moneda eran herramientas de poder político. Mostrar a Abundancia en el denario era una promesa: mientras Rome fuera fuerte, mientras su imagen bendijera los intercambios comerciales, la prosperidad seguiría fluyendo. Así, Abundancia se convertía simultáneamente en símbolo divino, herramienta de propaganda y esperanza tangible en el bolsillo de cada ciudadano.