Diosa del mar y madre de las Nereidas
Doris es una Oceánida, una de las ninfas marinas hijas del Titán Océano y de la Titánida Tetis. Representa la abundancia de las aguas y su nombre alude justamente a esa generosidad del mar. Es la esposa de Nereo, el dios marino anciano y sabio, con quien mantiene una unión que encarna la fertilidad de los océanos.
De su unión con Nereo nacieron las cincuenta Nereidas, las ninfas marinas más famosas de la mitología griega. Entre su prole destacan figuras señeras como Tetis, madre del legendario Aquiles, y Anfítrite, quien se convirtió en reina de los mares al desposarse con el todopoderoso Poseidón. La familia de Doris representa así el enlace entre las antiguas divinidades titánicas y las nuevas potencias olímpicas que las sucedieron.
En las tradiciones más antiguas, Doris encarna la benevolencia maternal de las aguas saladas. Los antiguos griegos la veneraban como protectora de la navegación y la fertilidad marina, reconociendo en ella una maternidad universal que provee sustento a todos los seres. Su culto se mantuvo especialmente vivo en los puertos y entre los pueblos marineros, quienes ofrendaban a esta diosa el respeto debido a quien sostiene la vida desde las profundidades.