Ninfas del mar
También conocida como Nereides, Sea Nymphs.
Las Nereidas son las cincuenta hijas de Nereo y Doris, ninfas marinas que personifican los diversos aspectos del océano. A diferencia de sus primas las Oceánidas, que son espíritus de las amplias aguas oceánicas, las Nereidas habitan las aguas más cercanas a la costa donde interactúan regularmente con los humanos. Son los espíritus específicos del mar viviente, más cercanas a la tierra, más propensas a interferencias con los asuntos mortales.
Las Nereidas son notoriamente juguetonas y traviesas. Disfrutan jugar en las olas, retozar con los delfines, y hacer amistades con mortales que tienen la suerte de encontrarlas. Su belleza es legendaria, lo que resulta en innumerables romances mitológicos entre diosas del mar y héroes mortales. Sin embargo, su proximidad a los humanos también las hace más capaces de vengarse cuando son ofendidas o perseguidas contra su voluntad.
Cada Nereida tiene sus propias características, aunque la mayoría carece de leyendas individuales extensas. Tetis, la más famosa de todas, se elevó a prominencia por ser la madre de Aquiles. Anfítrite se convirtió en reina del mar al casarse con Poseidón. Pero la mayoría de sus hermanas permanecen como figuras colectivas, personificaciones de cualidades específicas del mar.
Su importancia en la religión griega era prácticamente universal: cualquier marinero que navegara en aguas griegas sabía que viajaba bajo la mirada de las Nereidas. No eran divinidades de templos y altares formales, sino espíritus cotidianos del ambiente marino, tan comunes como el propio agua salada. Su capricho podía hacer la diferencia entre una travesía segura y una muerte en el mar.