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Dioses y Diosas

Olympus

Lugar de leyenda griega

La morada montañosa de Zeus y los dioses superiores

También conocido como Mount-Olympus.

El Olimpo es la residencia mitológica de los dioses griegos, una montaña tan elevada que su pico se extiende más allá del alcance de la atmósfera terrestre normal hacia el éter celestial. No es simplemente una montaña geográfica que pueda encontrarse en un mapa terrestre, sino un lugar que existe en la frontera entre el mundo físico y el espiritual, accesible principalmente a los dioses y a aquellos mortales lo suficientemente excepcionales como para merecer una invitación.

En la cima del Olimpo, los dioses habitan en espléndidos palacios construidos con materiales imposibles. Zeus mantiene su corte real en el trono más elevado, mientras que los otros dioses olímpicos tienen sus propias residencias espaciosas, desde los jardines de Afrodita hasta la forja volcánica de Hefesto. Las arquitectura es tan espléndida que cualquier construcción mortal parece un simple refugio de pastores en comparación. Es un lugar donde la abundancia reina eternamente, donde el vino fluye sin cesar y los festines nunca terminan.

El clima en la cumbre del Olimpo es extraordinario. Aunque la montaña se eleva a través de capas de atmósfera donde los mortales ordinarios encontrarían imposible respirar, los dioses disfrutan de una atmósfera perfecta, luminosa y brillante, donde el aire es casi etéreo en su pureza. Los mortales que ocasionalmente logran alcanzar la cima están invariablemente mal equipados para lo que encuentran y los dioses regularmente los advierten que preparen máscaras de oxígeno si desean permanecer demasiado tiempo en altitudes tales.

El Olimpo no es solamente una montaña sino un símbolo: representa la separación fundamental entre el mundo divino y el mortal, la distancia que los dioses mantienen de la humanidad aunque simultáneamente se entrometen constantemente en los asuntos humanos. Es el hogar imposible de los imposibles, la residencia del poder absoluto que a menudo se comporta de manera caprichosa e infantil. Visitantes mortales son raramente bienvenidos y aquellos que sí logran acceso generalmente descubren que están siendo utilizados para algún propósito divino más amplio.

Otra ficha al azar