Una arpía
Perso es una de las tres hermanas Graeas, aquellas criaturas antediluvianas que la mitología griega situó en los confines del mundo conocido. Como sus hermanas Pemfredo y Deino, Perso es una figura oscura, menos documentada que sus parientes las Gorgonas, pero igualmente perturbadora. El nombre Perso puede significar «la que destruye» o «la que trae perdición», lo que sugiere un carácter malevolente o al menos inquietante.
Las Graeas son arpías en la tradición más estricta: mujeres con cuerpos alados y garras, criaturas que merodean por los cielos y los espacios limítrofes. Perso, como sus hermanas, comparte el atributo más extraño de esta tríada: poseen un solo ojo y un solo diente que deben compartir entre las tres, pasándoselos de una a otra en una dependencia mutua y perpetua. Este detalle peculiar sugiere que los griegos veían a las Graeas no solo como monstruos, sino como seres cuyo poder y existencia estaban intrínsecamente vinculados.
Aunque las referencias a Perso en los textos antiguos son escasas, su presencia forma parte del tejido de la mitología griega menos luminosa, la de los seres fronterizos que no son totalmente malignos ni totalmente comprensibles desde una perspectiva humana. Perso representa esa zona gris donde la mitología griega reconoce la existencia de fuerzas que no pueden clasificarse fácilmente, criaturas que simplemente son, perturbadoras en su alteridad.