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Dioses y Diosas

Thea

Diosa griega

Madre del Sol y de la Luna

También conocida como Theia.

Tea fue una de las Titanes, esa primera generación de deidades gigantes que gobernaban el mundo en las eras primigenias. Era la esposa de Hiperión, su hermano titán, en un matrimonio que generó descendientes de extraordinaria importancia en la cosmología griega. Aunque hoy es una figura poco mencionada, su legado es monumental: ella fue la madre de los tres astros más importantes para la vida humana.

De Tea y Hiperión nacieron tres deidades de tremendo poder. Helios, el dios del sol, quien cada día recorre el cielo en su carro de fuego. Eos, la diosa del amanecer, quien abre cada mañana las puertas del día con sus dedos de rosa. Y Selene, la diosa de la luna, quien guía la noche con su luz plateada. Estos tres hijos de Tea presidían los ciclos celestes que hacían posible la existencia: el día, el alba, la noche. Sin ellos, el mundo hubiera permanecido en la oscuridad eterna.

Aunque Tea fue eclipsada por figuras más prominentes en la mitología griega después de la guerra entre titanes y dioses olímpicos, su presencia continúa en los cielos cada día. Los griegos, cuando miraban al sol naciente, a la aurora que teñía de rojo el horizonte, o a la luna que brillaba en la noche, pensaban en ella: la madre de esas fuerzas cósmicas que estructuraban la vida. Tea representa aquella era primordial cuando el mundo aún estaba siendo moldeado por fuerzas titánicas, antes de que Zeus y el Olimpo tomaran control.

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