Dios del Planeta Júpiter y Señor de la Pompa Espiritual
Brihaspati es el señor del planeta Júpiter y una deidad de importancia diplomática suprema en el panteón hindú. Sus títulos son numerosos: Señor de la Oración, Líder de la Manada Celestial, Anciano Mayor, Sabio, Maestro de Reuniones y Guardián del Poder-Gen, esa energía almacenada que fluye de los sacrificios realizados por los mortales en el mundo terrenal. Brihaspati preside casi todo lo que importa en las operaciones del cielo, y no es reacio a intervenir cuando es necesario.
Como guardián y diplomático de primer orden, Brihaspati defiende los intereses celestiales con decisión. Es portero de los cielos, capaz de blandir flechas de fuego para mantener alejados a los demonios y a los intrusos no autorizados. Su posición lo coloca en la intersección de múltiples funciones: es sacerdote, consejero, juez y defensor simultáneamente.
La vida privada de Brihaspati no ha estado exenta de escándalos. Cuando Soma, el dios de la bebida sagrada de la inmortalidad, secuestró a su esposa Tara y la dejó embarazada, Brihaspati manejó la situación con diplomacia notable. Aunque el asunto levantó polvareda en los vecindarios celestiales, Brihaspati y Tara criaron al hijo resultante, Budha, como si fuera suyo, incluso otorgándole el encargo de presidir el planeta Mercurio. Se rumorea que vastas cantidades de Soma vintage llegaron a las bodegas de Brihaspati a modo de disculpa, aunque tales filtraciones nunca han sido confirmadas oficialmente.
Brihaspati encarna la sabiduría política: cómo mantener el orden, manejar conflictos con gracia, y ejercer poder sin ofender a aquellos de importancia similar. Es el diplomático supremo del cosmos hindú.