Dios de la lluvia y el viento del sur
También conocido como Con, Kun.
Kon fue un dios del viento y la lluvia, hijo de Inti el dios solar, quien gobernaba sobre las corrientes atmosféricas del sur y del suroeste. Su naturaleza era fluida e impredecible: Kon era el viento que traía sequía, pero también el que podía transportar nubes de lluvia desde el sur hacia territorios necesitados. Como dios del viento era por naturaleza móvil, sin permanencia, siempre en tránsito entre un lugar y otro, nunca completamente presente ni completamente ausente.
Según la cosmología inca, Kon compartía el control del clima con su hermano Pachacamac. Mientras que Pachacamac dirigía la lluvia hacia el norte, Kon ejercía dominio sobre las corrientes meridionales. Cuando Pachacamac había cumplido su ciclo de llevar humedad al norte y los vientos se despejaban, era entonces cuando Kon ejercía su influencia, llevando las nubes de regreso hacia sus dominios sureños. Este sistema dual reflejaba cómo los incas entendían el clima como resultado de la interacción entre dioses distintos, cada uno con su rol y su territorio en la dinámica atmosférica.
Como hijo de Inti, Kon participaba de la naturaleza solar pero manifestaba el aspecto más volátil del poder cósmico: mientras que Inti era constante, previsible, Kon era cambio puro. Los agricultores incas temían al Kon seco pero también lo invocaban cuando sus campos necesitaban lluvia. Era un dios al que no se podía confiar completamente pero del que no se podía prescindir.