Diosa de la fertilidad de muchos pechos
Mama Allpa fue la diosa inca de la fertilidad y la tierra fecunda, cuya función esencial era asegurar que la tierra produjera abundancia. Su nombre significaba literalmente «Madre Tierra», y como tal representaba la capacidad generativa del suelo andino. Se la imaginaba como figura maternal de extraordinaria capacidad nutritiva, dotada de múltiples pechos de los que fluía leche infinita para alimentar a todos sus hijos—los humanos, los animales, las plantas. Su iconografía enfatizaba esta abundancia generosa: era una madre cósmica cuyo cuerpo mismo era fuente de todo sustento.
Mama Allpa trabajaba en estrecha conexión con otras diosas de fertilidad agrícola: mientras que Zara-Mama protegía específicamente el maíz y Axo-Mama guardaba la papa, Mama Allpa tenía dominio más general sobre todas las cosechas y sobre la capacidad reproductiva de la tierra en general. Los rituales dedicados a Mama Allpa incluían ofrendas al iniciar la siembra, reconocimiento de su poder generativo e invocación de su generosidad para con las semillas plantadas. Sin su bendición, la tierra se volvería estéril, las cosechas fallarían, y el hambre se instalaría en el imperio.
Como madre, Mama Allpa era generosa pero también exigente: demandaba respeto y ofrenda constante. Los incas comprendían que la fertilidad no era un derecho sino un favor que la diosa dispensaba selectivamente. Cuidar a Mama Allpa era cuidar la posibilidad misma de la subsistencia humana en los Andes.