Dios de la Muerte y la Petrificación
También conocido como Wichama.
Vichama fue un dios de muerte y petrificación, hijo de Inti el dios solar. Su existencia fue definida por acto de venganza cósmica que transformó completamente el curso de la creación divina. Su madre fue asesinada por Pachacamac, su hermanastro, en un crimen que desgarró a la deidad y lo transformó en instrumento de castigo divino. No podría permitir que el asesinato de su madre quedara sin retaliación—la justicia cósmica exigía respuesta de sangre.
Vichama ejerció su venganza de forma absoluta: convirtió a toda la gente creada por Pachacamac en piedra, transformándolos en Huaca dispersas por el territorio. Este fue acto de destrucción total: la creación de Pachacamac fue anulada, todos sus esfuerzos fueron literalmente petrificados, su legado convertido en monumentos silenciosos de su fracaso. Pero la petrificación también fue forma de preservación: aunque transformados en piedra, los seres seguían existiendo, inmortalizados en forma mineral, recordados perpetuamente como advertencia de la cólera divina.
Sin embargo, Vichama no dejó el mundo desolado tras su acto vengador. Sintiéndose solo en un mundo que él mismo había petrificado, tomó tres huevos sagrados—probablemente huevos cósmicos, probablemente huevos del tejido mismo de la realidad—y de ellos brotó una nueva raza humana. Esta segunda creación del hombre fue directa consecuencia de Vichama: un mundo nuevo nacido del castigo y la desolación, poblado por seres que heredaban un universo donde la venganza divina era poder absoluto.