Dios del mar con algunas conexiones extrañas con Leicester, Reino Unido
También conocido como Ler, Llyr.
Lir, también conocido como Ler o Llyr en otras tradiciones célticas, era un dios de poder supremo sobre las aguas en la mitología irlandesa. Aunque menos prominente que su hijo Manannán Mac Lir, el dios del mar más celebrado, Lir ocupaba un lugar de autoridad antigua y fundamental en la cosmología divina, como una fuerza primordial de la que los poderes posteriores emanaban.
Su presencia en la mitología trasciende incluso las fronteras de la Irlanda antigua, extendiendo su influencia hacia otras tradiciones célticas. Su nombre ha sido sugerido como posible inspiración para figuras legendarias en tradiciones posteriores, aunque tales conexiones permanecen en el ámbito de la especulación.
La tragedia más significativa asociada a Lir fue el destino de sus hijos. Fueron víctimas de una maldición terrible perpetrada por una madrastra enemiga: los cuatro niños fueron transformados en cisnes, condenados a permanecer en esa forma durante novecientos años de sufrimiento. No existía para ellos un lugar de descanso o belleza, sino sólo aguas nórdicas y frías donde apenas lograban sobrevivir, padeciendo el frío extremo y la soledad del exilio.
Cuando finalmente fueron liberados de la maldición y recuperaron la forma humana, el costo del tiempo y el sufrimiento había dejado sus marcas indelebles. No eran ya los jóvenes príncipes que habían sido transformados, sino seres consumidos por los siglos de cautiverio, sus cuerpos envejecidos más allá de lo que cualquier sufrimiento mortal podría haber justificado.
La historia de Lir representa el dolor de un dios que no pudo proteger a sus hijos de la envidia y la malicia de quienes los rodeaban.