Diosa del maíz
También conocida como Onatha.
Onatah es la diosa iroquesa del maíz, la más importante de las tres hermanas del cultivo iroqués que también incluyen a la calabaza y los frijoles. Como hija de Eithinoha, la Madre Tierra, Onatah hereda el poder generador de su madre pero lo concentra específicamente en el cultivo más esencial para la supervivencia iroquesa. El maíz es tanto alimento como moneda, tanto subsistencia como religión en la vida iroquesa.
Onatah es una diosa que sufre un ciclo traumático anual que refleja las estaciones iroquesas. Cada otoño, es arrebatada y secuestrada por los espíritus del inframundo, llevada a las profundidades subterráneas contra su voluntad. Su cautiverio en el mundo subterráneo causa una calamidad inmediata: sin su presencia, el maíz no crece, la tierra se vuelve árida y estéril, y el invierno trae escasez a todos los pueblos iroqueses.
El rescate de Onatah es responsabilidad del Sol, que debe descender desde su trayecto celestial para buscarla en las profundidades. Sin embargo, esta misión no es instantánea ni sencilla. El Sol duerme profundamente durante los meses de invierno, acumulando fuerzas y calor para poder llevar a cabo su misión. Debe conservar energía cuidadosamente porque será necesaria para abrir la tierra en el momento exacto, cuando Onatah sea encontrada y traída de vuelta.
El proceso de rescate es delicado y requiere precisión absoluta. Si el Sol actúa demasiado temprano, el hielo aún es demasiado profundo. Si actúa demasiado tarde, la estación de cultivo se perderá completamente. No hay margen para el error en esta operación anual de rescate cósmico. Por esta razón, los iroqueses hacían ofrendas constantes durante el invierno, orando al Sol para que encontrara a Onatah a tiempo y actuara con la precisión necesaria.
Onatah representa la vulnerabilidad de los iroqueses respecto a su fuente principal de alimento. Su captura anual es un recordatorio de que la fertilidad no es garantizada sino que es un beneficio que debe ser restaurado constantemente mediante intervención divina. El ciclo de Onatah es el ciclo de la vida iroquesa misma.