Criatura basilisco nacida de un gallo
También conocido como Colocolo.
Colo Colo es una criatura fabulosa de la mitología mapuche, una entidad nacida de medios extraordinarios. Su origen es tan peculiar como su naturaleza: surge del gallo, del ave que despierta al mundo cada alborada. De manera inexplicable según los registros disponibles, de un gallo surgió Colo Colo, una criatura que combina lo natural con lo imposible, lo animal con lo mágico. Su existencia desafía las categorías normales de la biología, producto de fuerzas sobrenaturales que moldean la realidad según sus propios designios.
En el contexto de la mitología mapuche, Colo Colo posee capacidades inquietantes. Chupar la saliva se menciona en los relatos antiguos, acción que parece una metáfora de una forma de depredación o parasitismo que va más allá de lo físico. Algunos intérpretes sugieren que Colo Colo puede extraer la esencia vital de sus víctimas, absorber lo que las sustenta. Pero hay más en su actividad: está asociado con la sustitución, con la capacidad de reemplazar salud por enfermedad. Aquello que es sano en un ser se torna corrompido tras el paso de Colo Colo.
El basilisco mapuche que es Colo Colo representa un peligro que no es meramente destructor sino corruptor. Donde pasa, deja tras de sí enfermedad, debilidad, decadencia. La criatura es rara pero no inexistente en las historias de pueblos que habitan territorios donde fuerzas antiguas permanecen activas. Su origen en el gallo lo vincula a momentos de transición, al umbral entre la noche y el día, ese instante donde lo mundano y lo mágico se tocan. Quizá por eso Colo Colo aparece en momentos de cambio, cuando la protección es menor.