Dios creador de estrellas
Atius Tirawa es el dios creador de los pueblos Pawnee, un ser supremo responsable de una de las tareas más importantes de cualquier deidad: la disposición ordenada de los cuerpos celestes que iluminan y regulan el mundo. Su trabajo fue colocar las luces en el cielo, creando el sistema que rige los ciclos de día y noche, las estaciones y el paso del tiempo mismo.
Aunque el acto de suspender la Luna, el Sol y las Estrellas en el cielo puede parecer simple en la descripción, para los Pawnee representaba un trabajo de envergadura cósmica. No fue una acción única y completamente acabada, sino un proceso que requirió múltiples actos de creación. Atius Tirawa no colgó todos estos objetos simultáneamente en un arranque de actividad frenética, sino que realizó su trabajo con deliberación y cuidado, colocando cada luz en su lugar apropiado.
El sistema celeste que Atius Tirawa creó sirve múltiples funciones. Proporciona luz para que los mortales vean y actúen durante el día. Ofrece orientación nocturna a través de las estrellas. La Luna regula los ciclos reproductivos de muchas plantas y animales. El Sol determina qué crece y cuándo. Sin la obra de Atius Tirawa, el mundo sería un caos de oscuridad continua o luz permanente, incapaz de sustentar la vida tal como existe.
Para los Pawnee, la contemplación del cielo nocturno era un acto de reverencia hacia Atius Tirawa. Cada estrella era un recordatorio de la obra divina, cada amanecer una renovación del trabajo del dios creador. En una cultura donde la astronomía era importante para la agricultura y la navegación, Atius Tirawa era simultáneamente una deidad espiritual y un principio funcional que permitía la civilización.