Diosa con cabeza de león de la humedad
También conocida como Tefenet, Tefent, Tefnet, Tphenis.
Tefnut es la diosa del agua en sus formas más ligeras y etéreas: lluvia, rocío, niebla matinal y toda clase de fluidos corporales de naturaleza desagradable. No es diosa del Nilo permanente sino del agua transitoria que aparece, moja todo, y luego desaparece nuevamente. Su naturaleza es simultáneamente protectora y peligrosa: la humedad que sustenta la vida vegetal es la misma que causa putrefacción y moho, germinación y descomposición.
Fue creada por Atum junto con su hermano gemelo Shu en el acto creador primordial. Mientras que Shu presidía el aire seco, Tefnut gobernaba la humedad: juntos formaban equilibrio de fuerzas opuestas que permitían que el mundo existiese. Con Shu, Tefnut engendró a Geb, la Tierra, y a Nut, el Cielo, las dos deidades fundamentales que formaban el escenario donde la vida podría desplegarse. Sin Tefnut, el mundo sería absolutamente árido; sin su hermano, sería pantano impenetrable.
En algún momento de la historia divina, Tefnut se casó o fue emparejada con un dios muy oscuro y poco conocido llamado Tefen. Los detalles de esta unión permanecen extrañamente ausentes de los textos mitológicos disponibles, lo que sugiere que Tefen era deidad de importancia menor o que la información sobre su matrimonio fue deliberadamente omitida de los registros que sobrevivieron.
Frecuentemente aparece representada como mujer con cabeza de león, adornada con disco solar entre sus cuernos. Esta iconografía la vincula tanto con el fuego solar como con la humedad acuosa, combinación que parece contradictoria pero que en la física antigua tenía sentido: tanto el calor como la humedad están conectados con transformación y renovación, con los ciclos eternos que hacen posible la vida.