Dios muy popular de la prosperidad y la buena fortuna
También conocido como Succellos, Sucellus.
Sucellos fue uno de los dioses galos de mayor popularidad, una deidad de la fortuna, la prosperidad y la buena suerte. Su nombre se conoce también como Succellos o Sucellus en diferentes inscripciones antiguas. El nombre mismo probablemente derivaba de raíces que significaban « buen golpe » o « golpista exitoso », una referencia a su principal atributo: un martillo que blandía con propósitos tanto cósmicos como simbólicos. Para los galos, el martillo de Sucellos no era un arma de guerra, sino un instrumento de bendición.
En la iconografía que se ha conservado, Sucellos aparece frecuentemente llevando tanto un martillo como una olla o recipiente, símbolos que trabajan conjuntamente para expresar su función divina. El martillo representa su capacidad para golpear con precisión, ya sea en la tierra para traer prosperidad o en los asuntos de los hombres para favorecer su buena fortuna. La olla, por su parte, simboliza la abundancia material que otorgaba, una cornucopia de bienes que se derramaban sobre sus devotos. Esta pareja de símbolos fue ampliamente reconocida y reverenciada en los territorios galos.
La asociación de Sucellos con Nantosvelta, diosa de la fertilidad y la abundancia, refleja la complementariedad de sus dominios. Mientras que Nantosvelta presidía la fertilidad agraria y la riqueza material continua, Sucellos proporcionaba el elemento de la suerte que podía cambiar la fortuna de un hombre de un momento a otro. Algunos textos antiguos sugieren también una conexión de Sucellos con el alcohol y la cerveza, bebidas muy importantes en la cultura gala, lo que añade otra dimensión a su importancia social: era el protector de la celebración y la abundancia festiva.