Diosa de la Sabiduría y primera señora de Zeus
Metis fue una Titánida de extraordinaria importancia: diosa de la prudencia, la sabiduría y el buen consejo. Hija de Océano y Tetis, era célebre por su capacidad para prever el futuro. Poseyó la rara virtud de poder cambiar de forma a voluntad, un don que la hacía prácticamente impredecible incluso para otros dioses.
Su papel en la historia de Zeus fue fundamental. Cuando el rey de los dioses decidió conquistarla, ella accedió a casarse con él, pero antes de consumar el matrimonio le hizo una advertencia: cualquier hijo nacido de su unión sería mucho más poderoso y sabio que su padre, amenazando así el trono de Zeus. Muy pocos dioses en su posición habrían reaccionado con sensatez. Zeus, sin embargo, prefirió la certeza a la profecía.
El resultado fue una solución que solo un dios podría imaginar: cuando Metis quedó embarazada, Zeus la engañó convirtiéndola en una gota de agua y la tragó entera. Así absorbió su sabiduría mientras neutralizaba la amenaza del descendiente peligroso. Del acto imposible de Zeus embarazado nació Atenea, completa y armada, emergiendo de su cabeza como la diosa de la guerra y la sabiduría.
Aunque Metis desapareció físicamente del mundo de los dioses, su esencia perduró dentro de Zeus, susurrándole consejos desde su interior. Algunos mitos posteriores afirman que Metis es también la madre de Poro, aunque las fuentes son contradictorias. Metis representa la sabiduría que precede incluso a los dioses más poderosos, la prudencia que advierte contra el exceso.