Oráculo superior
Mopsus fue un hijo de Apolo que heredó del padre divino el don de la profecía, convirtiéndose en el adivino más renombrado de su generación. Su reputación fue tal que causó la caída de su único rival real en el arte de la adivinación: el vidente Calchas, quien no pudo soportar saber que otro hombre poseía más talento profético que él.
La confrontación entre ambos videntes es típicamente griega en su dramatismo. Calchas, que había guiado a los griegos durante la Guerra de Troya con su sabiduría, no pudo aceptar que Mopsus lo superara. El peso de la envidia y la humillación fue demasiado, y Calchas se quitó la vida antes de admitir su inferioridad frente a un rival más joven y talentoso.
Tras esta victoria, Mopsus no simplemente se retiró a vida de ermitaño como hubiera sido lo natural. En su lugar, fundó la ciudad de Colofón, erigiendo así un monumento duradero a sus logros. Su reputación como adivino se consolidó de tal manera que fue adorado como un dios en vida, lo que era un honor reservado solo para los mortales más excepcionales.
El oráculo de Mopsus se convirtió en uno de los más consultados de su época, rivalizando en importancia con santuarios como Delfos. Su figura representa el ideal griego del sabio que trasciende la mortalidad común a través del conocimiento y la virtud. Mopsus ganó mediante la inteligencia lo que Heracles ganaba mediante la fuerza bruta: un lugar en la memoria eterna.