Rey de Kish en Babilonia
Etana fue un rey legendario de Kish que habita un lugar ambiguo en la mitología babilónica entre lo humano y lo divino. Se convirtió en figura de leyenda tras una intervención extraordinaria del dios Shamash. Cuando Etana se encontró con un águila sagrada a punto de ser devorada por serpientes, respondió con compasión, rescatando al majestuoso pájaro de su destino mortal.
Agradecido por el rescate, el águila divina ofreció llevar a Etana en vuelo al cielo para consultar con los dioses sobre un asunto urgente: Etana no había conseguido engendrar un hijo, y la cuestión de la sucesión real lo acuciaba. Ningún mortal había jamás viajado al cielo y regresado, pero Shamash aparentemente aprobó esta empresa extraordinaria. Etana se aferró al águila y comenzó el vuelo ascendente.
Las versiones de lo que sucedió después divergen. Algunos relatos indican que el águila se estrelló durante el viaje, muriendo ambos en la caída y nunca llegando a destino. Sin embargo, en los registros babilónicos de nacimientos posteriores aparece mencionado un hijo de Kish, lo que sugiere que tal vez Etana sobrevivió o que los dioses intervinieron de alguna manera para asegurar su línea dinástica.
La historia de Etana encarna temas que perduran en la mitología antigua: la recompensa de la compasión, la posibilidad de que los dioses reconozcan actos de virtud, y los límites de lo que un mortal puede alcanzar incluso con ayuda divina. Su leyenda fue probablemente modelada sobre las preocupaciones políticas reales de los reyes babilónicos por asegurar sucesiones dinásticas legítimas.