La chica del fin del mundo
También conocida como Líf, Liv.
Lif es una figura luminosa en los relatos nórdicos del fin de los tiempos, una mujer mortal cuyo nombre significa simplemente « Vida ». En el Ragnarok, el apocalipsis cataclísmico que consumirá el mundo en fuego y hielo, cuando los dioses caerán y las estrellas desaparecerán del cielo, Lif permanecerá, oculta pero viva. Junto con su compañero Lifthrasir, encontrará refugio en el bosque de Hodmimir, un árbol protector cuyas ramas la protegerán del calor abrasador del fuego cósmico y de la oscuridad del invierno sempiterno.
Durante los dias terribles del Ragnarok, mientras la tierra se hunde en el océano y el firmamento se rasga, mientras los gigantes y los demonios avanzan sobre Asgard, Lif y Lifthrasir permanecerán dormidos, inertes, esperando. Los nórdicos imaginaban este descanso prolongado como un retiro del mundo, un suspenso de la conciencia que permitiría a esta pareja atravesar las catástrofes sin sufrimiento. No es la cobardía sino la preservación: estos dos humanos habrán sido elegidos, tal vez, por los dioses para asegurar la continuidad.
Cuando la destrucción haya terminado, cuando el fuego se apague y el hielo se retire, Lif despertará a un mundo nuevo. La tierra, aunque cicatrizada y transformada, emergerá nuevamente del agua. El sol, aunque había sido devorado por un lobo, habrá dejado una hija que ahora iluminará los cielos. Un nuevo árbol Yggdrasil crecerá, y en este mundo restaurado, Lif y Lifthrasir serán el primer hombre y la primera mujer, los antepasados de una humanidad renovada.
Lif encarna la esperanza fundamental de la visión nórdica del tiempo: no existe fin absoluto, sino transformación perpetua. Aunque todo lo que conocemos perezca, aunque los dioses caigan, la vida misma persiste. Su nombre no es capricho sino profecía, pues ella es la vida que continúa, el pulso que seguirá latiendo cuando los tiempos estén invertidos. En cierto sentido, Lif es la razón por la cual los nórdicos podían contemplar el apocalipsis sin desesperación.