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Dioses y Diosas

Andvari

Mortalidad legendaria nórdica

Un enano con un anillo mágico

En las profundidades subterráneas, Andvari gobernaba un imperio de riqueza. Era un enano de considerable poder, dueño de un palacio subterráneo repleto de tesoros fabulosos: oro macizo, joyas centelleantes, artefactos mágicos de la antigüedad. Era, prácticamente, el enano más rico del universo conocido, guardián de riquezas que otros sólo podían imaginar.

Su seguridad terminó cuando Loki llegó con sus intenciones rapaces. Necesitaba oro para pagar una deuda de sangre: la muerte de Otr exigía compensación. Loki asaltó el reino de Andvari y se llevó sus tesoros más preciados. El enano, impotente ante la astucia del dios embaucador, hizo lo único que podía: maldijo todo cuanto le robaban, especialmente un anillo mágico. Esta joya, profetizó Andvari, traería desgracia y muerte a todos aquellos que la poseyeran.

Loki, suficientemente astuto para no caer en su propia trampa, dejó el anillo en manos de otros: Regin y Fafnir lo recibieron como compensación por la muerte de su hermano. Así comenzó una cadena de tragedias que transformó el anillo en símbolo de maldición y codicia. Siglos después, el autor Richard Wagner tomaría la historia de Andvari como inspiración para su operático « Anillo de los Nibelungos », convirtiendo al humilde enano nórdico en una leyenda literaria imperecedera.

Otra ficha al azar