Mago avaricioso cazador de formas que atesora un tesoro
Fafnir es un espíritu de transformación de la mitología nórdica, un ser mágico que comienza como mago y termina como dragón. Era el hijo del hechicero Hreidmar, junto con sus dos hermanos Otr y Regin, todos ellos dotados del don de cambiar de forma. Esta capacidad de transformación era tanto una bendición como una maldición, pues los exponía a peligros que los seres ordinarios nunca conocerían.
La tragedia de Fafnir comenzó con la muerte de su hermano Otr. Cuando Otr estaba en forma de nutria, Loki, quien deseaba proveerse de alimento, lo mató sin saber que mataba a un hijo de Hreidmar. Cuando el cuerpo fue descubierto, Hreidmar exigió compensación y Loki, acompañado por Honir y Odín, ofreció un rescate extraordinario. Para obtener el oro, Loki forzó al enano Andvari a entregar todo su tesoro, incluido un anillo dorado que Andvari acababa de forjar. Antes de soltar su precioso anillo, Andvari lo maldijo: traería ruina y muerte a quien lo poseyera.
Cuando Fafnir recibió el tesoro, la codicia lo consumió de una forma que sobrepasaba la razón. Obsesionado con su riqueza, se transformó en dragón, una bestia terrible y monstruosa, y robó el tesoro de su padre, escondiéndolo en una guarida en la montaña. Allí pasaba sus días lamiendo el oro, regodeándose en la acumulación de riqueza, mientras la maldición del anillo trabajaba en las sombras. Su propia codicia lo había deshumanizado.
Fue el héroe Sigurd quien finalmente se enfrentó a Fafnir. Tras tendérsele una emboscada, Sigurd mató al dragón y se apoderó del anillo maldito. Pero Sigurd no escaparía indemne: el anillo que había pertenecido a Andvari y que Fafnir había guardado continuaría su obra de destrucción, tejiendo la perdición de Sigurd y todos los que se relacionaban con él. Fafnir es la advertencia: la codicia transforma, deforma, y eventualmente devora al codicioso.