Granjero y mago condenados por una maldición
Hreidmar es un mago y granjero de la mitología nórdica, padre de tres hijos extraordinarios: Fafnir, Otr y Regin, todos ellos poseedores del don de cambiar de forma. Aunque Hreidmar es un personaje mortal, su presencia en las narrativas nórdicas es significativa porque es punto de partida de una de las cadenas de maldiciones más destructivas de toda la mitología: la maldición del anillo de Andvari.
La tragedia de Hreidmar comienza con la muerte de su hijo Otr. En una ocasión, Otr estaba en su forma de nutria cuando Loki, en necesidad de alimento, lo mató sin saber que había asesinado al hijo de un mago poderoso. Cuando el cuerpo fue descubierto, Hreidmar se enfureció. Exigió una compensación extraordinaria: tanto oro como fuera necesario para llenar la piel de su hijo y cubrirla completamente. Era una demanda imposible de satisfacer ordinariamente, pero Hreidmar tenía fe en su capacidad de hacerla cumplir.
Loki, junto con Odín y Honir, fueron capturados y forzados a procurar el rescate. Loki conocía el escondite del enano Andvari y lo forzó a entregar todo su tesoro, incluyendo un anillo de oro que Andvari había acabado de forjar. Antes de soltar el anillo, Andvari lo maldijo: traería ruina y muerte a quien lo poseyera. El rescate fue pagado, la piel de Otr fue cubierta de oro, pero la maldición comenzó inmediatamente su obra.
Hreidmar no pudo disfrutar de su riqueza recuperada. Fafnir, su otro hijo, también poseído de poder mágico, quedó tan consumido por la codicia del oro que se transformó en dragón. En esta forma monstruosa, mató a su propio padre y exilió a Regin, desapareciendo con el tesoro. Así, la tentativa de Hreidmar de obtener justicia por la muerte de un hijo resultó en la muerte causada por otro hijo. La maldición de Andvari, aunque no fue directamente responsable del acto final, fue el catalizador que transformó la familia de Hreidmar de hombres en monstruos.