El hijo de Hreidmar que cambia de forma
Regin es una figura legendaria de la mitología nórdica y germánica, un hechicero mortal dotado del poder de transformarse en distintas formas. Hijo del mago Hreidmar, Regin hereda los dones arcanos de su padre, capacidades que le permiten alterar su cuerpo según su voluntad. Sin embargo, esta destreza mágica no lo protege del sufrimiento; al contrario, la familia de Regin se ve envuelta en una maldición que duraría generaciones, afectando no solo a él sino a todos los que compartían su sangre.
La maldición que aflige a Regin proviene de Andvari, un enano cuya riqueza fue robada. Cuando la riqueza fue utilizada para compensar la muerte de Otr (un hermano de Regin), la maldición de Andvari comenzó a manifestarse, pues el enano había pronunciado magia oscura sobre cada objeto de su tesoro. El anillo de Andvari, la joya más valiosa, era portador de poder supremo pero también de perdición. Todos aquellos que poseyeran la riqueza de Andvari estarían condenados a sufrir sus consecuencias.
Regin fue testigo de cómo esta maldición consumía a su propia familia. Su hermano Fafnir, transformado en dragón por el poder del anillo maldito, se convirtió en una bestia de voracidad insaciable, acumulando oro en una guarida subterránea. Fafnir fue el resultado más visible de la maldición, pero Regin también la sufrió en formas menos dramáticas pero no menos corrosivas. Bajo el peso de esta maldición, Regin contemplaba cómo su hermano se transformaba en monstruo, impotente para detener la caída.
La historia de Regin se entrelaza con la del héroe Sigurd, quien eventualmente mataría al dragón Fafnir. Regin es recordado principalmente en el contexto de esta maldición familiar, como un hombre atrapado entre su naturaleza mágica y la impotencia frente al destino trazado por una maldición que no había causado. Su transformación entre formas sugería que Regin intentaba escapar de su destino, pero la maldición lo perseguía independientemente de qué cuerpo ocupara. Regin representa así la víctima colateral del pecado, pagando eternamente por las transgresiones de otros.