La esposa humana de Eitumatupua
También conocida como Ilaheua.
Ilaheva fue una mujer mortal de Tonga cuya vida se entrelazo con lo divino al convertirse en pareja del dios del Cielo Eitumatupua. Esta unión entre un dios y una mujer humana fue significativa en la mitología tonguesa, produciendo el semidios Ahoeitu, quien eventualmente se convertiría en rey de la isla.
Las fuentes sobre Ilaheva por sí misma son escasas. Como sucede con muchas figuras femeninas mortales en las mitologías polinesicas, ella permanece en buena medida en segundo plano, valorada principalmente por su rol como madre y como objeto de deseo divino. Sin embargo, su existencia marca un punto crucial en la genealogía tonguesa: fue ella quien ancló en el mundo terrestre la línea dinástica real, convirtiéndose en matriarca de los reyes de Tonga.
El relato de su hijo Ahoeitu —asesinado por los hermanastros divinos y resucitado por su padre— es lo que mantiene viva su memoria en la mitología. A través de la historia de su hijo, Ilaheva adquiere importancia histórica y religiosa, aunque sus propias características, personalidad y acciones permanezcan en la sombra. Como muchas mujeres mortales que cruzaban el umbral de lo divino en las tradiciones oceánicas, Ilaheva es más una posición en la narrativa que un personaje completamente desarrollado.