Dios de la fibra
También conocido como Tangi'ia.
Tangiia es una deidad rarotongana y mangaiana, hijo de poderes primordiales cuya naturaleza lo vincula con los materiales terrestres y las prácticas artesanales. Es particularmente asociado con el cáñamo y las fibras vegetales que los pueblos oceánicos utilizaban para crear ropa, velas, cuerdas y otros objetos esenciales. Como dios de la fibra, presidía sobre los procesos de obtención, preparación y transformación de estos materiales en productos útiles.
Las representaciones artísticas de Tangiia reflejan frecuentemente su naturaleza material: muchas tallas de madera y figuras rituales que lo representaban estaban hechas de fibra de coco, corteza de árbol y otros materiales vegetales. Esta práctica no era una limitación sino una afirmación de su identidad: Tangiia era materializado en la misma sustancia que gobernaba, su forma física inseparable de su dominio.
A pesar de esta especialización aparentemente modesta, Tangiia es una figura de importancia considerable en la mitología rarotongana y mangaiana. Sus anales incluyen numerosos viajes y aventuras, gestas que lo elevan más allá de ser simplemente un dios de materiales artesanales. Según la tradición mangaiana, Tangiia fue protagonista de una épica saga familiar caracterizada por rivalidad fraternal y venganza prolongada. Su hermano Tutapu fue su antagonista en una persecución que se extendió a través de múltiples episodios mitológicos, conflictos que revelan una naturaleza compleja más allá de su rol como patrón de las fibras.
Tangiia representa así la importancia de los detalles materiales en las mitologías oceánicas: incluso aquello que podría parecer mundano o menor poseía un guardián divino, una figura legendaria cuyas gestas trascienden la modestia de su dominio inmediato.