El espíritu Mansplaining de la educación masculina y la fibra moral varonil
Genius era un espíritu romano de la masculinidad, la virilidad y la prosperidad personal. Aunque a menudo traducido como un concepto singular, Genius era más precisamente un tipo de entidad espiritual: cada hombre romano poseía su propio Genius personal, un espíritu protector que acompañaba al individuo desde su nacimiento hasta su muerte. Este Genius personal era responsable de velar por la prosperidad, la salud y el éxito del hombre al que acompañaba.
El concepto de Genius reflejaba la creencia romana de que cada persona poseía tanto un cuerpo físico como una entidad espiritual separada que habitaba dentro o alrededor de ese cuerpo. El Genius de un hombre era su espíritu de la fortuna personal, su guardián espiritual invisible. Era particularmente importante durante celebraciones de cumpleaños, cuando se hacían ofrendas al Genius en reconocimiento de otro año de vida vivido bajo su protección. Los hombres romanos podían invocar a su propio Genius en momentos de decisión o peligro, pidiendo su guía y asistencia.
En contextos más amplios, Genius era también una potencia colectiva que presidía sobre la fertilidad masculina y la generación de descendencia. En este aspecto más general, Genius era invocado para bendecir matrimonios y asegurar que una familia tuviera hijos saludables. Se lo representaba frecuentemente como un joven hermoso con toga, a menudo llevando un cuerno de la abundancia que simbolizaba la prosperidad que podía traer. El culto a Genius era eminentemente personal y doméstico: cada hogar honraba tanto el Genius del jefe de familia como los Genios de sus hijos varones, reconociendo el espíritu guardian invisible que se creía que velaba por su bienestar continuado.