Antiguo dios protector de los pastores
También conocido como Lupercus.
Luperco es una deidad romana antigua, casi olvidada por la historia, cuya influencia fue particularmente profunda en los rituales agrarios y ganaderos de la antigua Roma. Como dios protector de los pastores y del ganado, Luperco recibía culto especialmente en Februarius, el mes de febrero, cuando los romanos celebraban las festividades conocidas como Lupercalia. Estos ritos, que duraban desde tiempo inmemorial y que continuaron practicándose incluso en las épocas posteriores del Imperio, buscaban purificar la tierra y asegurar la fertilidad y la protección del rebaño para el año que comenzaba.
Las Lupercalia eran celebraciones que combinaban aspectos de purificación, magia simpática y ritual de fertilidad. Los lupercos, sacerdotes dedicados a Luperco, llevaban a cabo procesiones desnudos o semidesnudos, blandiendo varas de piel de cabra con las que golpeaban a los ciudadanos romanos, especialmente a las mujeres, para asegurar la fecundidad. Aunque estas prácticas puedan parecer extrañas a ojos modernos, representaban para los romanos una forma legítima de invocar la bendición divina sobre sus personas y sus tierras.
Luperco ejemplifica cómo muchas deidades menores romanas estaban íntimamente ligadas a la supervivencia económica de la comunidad. Un pastor que perdía su rebaño no solo sufría una ruina económica, sino que era considerado víctima del abandono de Luperco. Este dios, en su forma más antigua, probablemente fue una deidad itálica anterior a la llegada de los grandes cultos olímpicos, conservando características de las religiones más primitivas de la península itálica.