Padre fundador y Dios patrono de Roma
También conocido como Romulus.
Rómulo es el legendario fundador y primer rey de Roma, figura central en la mitología fundacional romana. Según la tradición, Rómulo era hijo de Marte y de Rea Silvia, una Virgen Vestal. Junto con su hermano gemelo Remo, fue arrojado al río Tíber por su tío Amalio, pero ambos fueron rescatados y criados por una loba. Alcanzando la edad adulta, los hermanos decidieron fundar una ciudad en el sitio de su rescate. Un desacuerdo sobre la ubicación resultó en la muerte de Remo a manos de Rómulo, permitiendo que Rómulo procediera solitariamente con la fundación de la ciudad que llevaría su nombre.
Habiendo establecido la ciudad de Roma sobre las colinas Palatina y Capitolina, Rómulo encaró el problema de población: su nueva ciudad atraía a criminales, esclavos fugitivos y exiliados, pero carecía de mujeres para formar familias. Para resolver este problema, Rómulo organizó juegos públicos, durante los cuales sus hombres secuestraron a las mujeres sabinas que acudieron a los espectáculos. Este acto, conocido como el Rapto de las Sabinas, provocó una guerra entre romanos y sabinos que eventualmente terminó en una paz negociada que resultó en la fusión de ambos pueblos bajo dominio romano. Mediante esta asimilación, Roma creció en poder y población.
Rómulo gobernó Roma durante treinta y tres años, construyendo sus instituciones fundamentales y ampliando su territorio. Según la tradición, fue llevado al cielo por Marte durante un eclipse solar, donde fue divinizado como Quirino, el dios de la ciudadanía romana. Otras versiones menos reverentes sugieren que fue asesinado y despedazado por los senadores que temían su poder. De cualquier forma, la muerte misteriosa y apoteosis de Rómulo marcó la transición de Roma de un reino a una república, con su legendaria figura fundadora transformada en una deidad que legitimaba la autoridad política romana perpetuamente.