Monstruo canino bicéfalo y hermano de Cerbero, el sabueso del infierno
También conocido como Orphus, Orth.
Ortro era un monstruo canino de extraordinaria ferocidad, parte de la familia de criaturas creadas por Tifón y Equidna. Como el famoso Cerbero, que custodia las puertas del Inframundo, Ortro era un ser fundamental en el orden mitológico griego. Sin embargo, a diferencia de Cerbero que sirvió a Hades, Ortro fue asignado una tarea diferente: custodiar el ganado de Gerión, otro demonio, en los confines del mundo occidental.
La clave para comprender a Ortro es su bicefalia: tenía dos cabezas, lo que le permitía una vigilancia sin descanso del ganado que le había sido confiado. Con dos pares de ojos, dos pares de fauces, dos mentes potencialmente, Ortro era prácticamente imposible de emboscar o sorprender. Su lealtad a Gerión era absoluta, condicionada por la naturaleza de su creación.
Como muchas criaturas monstruosas de la mitología griega, Ortro fue finalmente asesinado por un héroe. Fue derrotado por Heracles cuando el legendario héroe fue enviado a capturar el ganado de Gerión como una de sus doce pruebas. Heracles enfrentó al monstruo bicéfalo, y aunque Ortro demostró ser un oponente formidable, fue finalmente superado y muerto. Su muerte marca uno de esos encuentros donde la bruta fuerza de Heracles, más que la astucia, fue suficiente para eliminar una amenaza mitológica.
Ortro representa la inevitabilidad de que incluso los guardianes más formidables pueden ser derrotados por algo ligeramente más fuerte. No es una criatura con una narrativa compleja o un mito extenso; es más bien un encuentro, una prueba que debe ser superada. Sin embargo, su existencia nos recuerda que el mundo mitológico griego estaba poblado por entidades como él: criaturas creadas específicamente para defender, custodiar, y servir fines limitados pero cruciales.