Dios bueno muerto del inframundo
También conocido como Haides.
Hades es el Rey del Inframundo, dios de los muertos y soberano absoluto del reino subterráneo. Es hijo de Cronos y Rea, lo que lo coloca en la misma generación que Zeus y Poseidón. Cuando los tres hermanos se dividieron el universo tras derrocar a los Titanes, a Zeus le tocó el cielo, a Poseidón el mar, y a Hades el reino de los muertos. Aunque podría parecer que recibió el peor trato, Hades en realidad gobernó sobre un dominio vasto y de importancia fundamental. A diferencia de Zeus, que es frecuentemente celoso y temperamental, Hades es tradicionalmente representado como justo y afable, siempre que se le trate con el respeto debido.
El inframundo de Hades es un lugar complejo y estructurado. No es simplemente un pozo sin fondo sino un reino bien organizado con ciudades, palacios y funcionarios especializados. Caronte, el barquero, transporta almas a través del río Estigia. Tánatos personifica la muerte misma. Hipnos, el dios del sueño, presida sobre regiones de reposo eterno. La burocracia del inframundo es tan compleja como cualquier gobierno mortal. Hades mismo es un administrador capaz, más interesado en mantener el orden que en la sed de venganza o la búsqueda de poder adicional.
La esposa de Hades es Perséfone, quien fue raptada pero que a través de los años ha llegado a ejercer poder considerable como reina del inframundo. Su guardián es Cerbero, el legendario perro de tres cabezas cuya ferocidad es proverbial. Hades es temido pero no odiado, respetado pero no amado de la manera en que se ama a otros dioses. Su dominio sobre la muerte lo hace inevitable, inescapable, y por lo tanto posee una autoridad que incluso los dioses supremos deben reconocer. En tiempos posteriores, fue conocido por los romanos como Plutón, una reconfiguración de su nombre que enfatizaba su conexión con la riqueza subterránea.