Siete Hermanas Estrelladas
También conocido como Atlantides.
Las Pléyades son siete hermanas que forman una de las constelaciones más reconocibles del cielo nocturno. Hijas de Atlas, el Titán condenado a soportar el cielo sobre sus hombros, las Pléyades heredaron tanto la belleza como la desdicha de su linaje. Sus nombres son Maia, Electra, Alcyone, Taygete, Astérope, Merope y Celaeno, y aunque todas ellas comparten hermandad celestial, sus historias individuales son notablemente diferentes.
La mayoría de las Pléyades buscaba el poder y la importancia a través de uniones con los dioses olímpicos. Maia, Taygete y Electra fueron elegidas por Zeus, lo que las sitúa entre las amantes del rey de los dioses. Alcyone y Celaeno fueron cortejadas por Poseidón, ganando la atención del señor de los mares. Astérope consiguió la atención de Ares, el dios de la guerra. Pero luego estaba Merope, quien rechazó los avances de los dioses y se enamoró de Sísifo, un mortal. Esta transgresión tuvo consecuencias: todas las demás hermanas brillan visiblemente en la constelación de las Pléyades, pero Merope brilla débilmente, casi imperceptible, su luz marchitada por la vergüenza de haberse entregado a un hombre ordinario.
La constelación de las Pléyades fue importante para los navegantes antiguos y para los agricultores, quienes usaban su aparición y desaparición para marcar las estaciones. Los griegos veían en ellas no solo belleza celestial, sino también un recordatorio de que incluso la divinidad no estaba libre de jerarquías, competencia y castigo por las elecciones amorosas. Las siete hermanas, ahora convertidas en estrellas eternas, observan el mundo desde arriba, cada una llevando su propia historia de amor, ambición y arrepentimiento.