Diosa de Groenlandia congelada
También conocida como Arnaknagsak, Arnakua’gsak, Arnaquagssaq, Arnarkusuagsak, Arnarquagsag, Arnarquáshaaq.
Arnakuagsak es una manifestación regional de Sedna, la diosa del mar, y es la forma primordial bajo la cual se le rendía culto en Groenlandia y otras regiones de la costa oriental del Ártico. Aunque las diferentes culturas inuit compartían creencias fundamentales, variaban sus nombres y énfasis según la geografía y las circunstancias locales, y Arnakuagsak representa esta diversidad de nombres para una diosa esencialmente idéntica.
El dominio de Arnakuagsak abarca todas las criaturas que habitan en los profundos y helados océanos del Ártico: las focas, las morsas, las ballenas y todos los animales marinos de los que dependían los inuit para su sustento. La costa groenlandesa en particular, con sus fiordos glaciares y sus aguas gelidas, era una fuente constante de alimento para las comunidades inuit, y Arnakuagsak gobernaba ese mundo subacuático de manera absoluta.
Como diosa del mar, Arnakuagsak requería respeto y veneración. Los cazadores inuit sabían que sin su favor, las focas no aparecerían, las ballenas no llegarían, y sus familias pasarían hambre. Por eso se desarrollaron rituales de respeto hacia los animales cazados, prácticas de gratitud y ofrendas dirigidas a Arnakuagsak. Algunas de estas prácticas incluían cuidados especiales en cómo se preparaba el cadáver del animal, cómo se limpiaban y se disponían las herramientas de caza, y cómo se pronunciaban plegarias de agradecimiento.
La existencia de múltiples nombres para la misma diosa (Arnakuagsak, Sedna, Nerrivik) muestra cómo una religión podía ser flexible y adaptarse a diferentes tradiciones locales sin perder su esencia. Cada región llamaba a la diosa con el nombre que resonaba más fuertemente con su propia lengua y tradición, pero todos reconocían que aquella que gobernaba el mar era la misma: poderosa, femenina, y esencial para la supervivencia.